Biblioteca Vaticana digitalizará sus 82.000 manuscritos

   La Biblioteca Apostólica Vaticana va a digitalizar los 82.000 documentos que conserva la institución, según ha adelantado la Santa Sede, que ha presentado un acuerdo entre la Biblioteca y la empresa japonesa NTT DATA para una primera fase, en la que se digitalizarán 30.000 documentos.

   El director de la Biblioteca, Cesare Pasini, el propósito es “digitalizar hasta 40 millones de páginas y 43 peta bytes” que después estarán dispuestos en Internet para su consulta.

   Por su parte, el archivista bibliotecario de la Santa Romana Iglesia, monseñor Jean-Louis Bruguès, ha añadido que los manuscritos antiguos y libros abarcan desde “la América precolombina al extremo oriente chino y japonés, transitando por todas las culturas y lenguas que han animado la cultura europea”. En este sentido, ha añadido que el espíritu humanístico que caracteriza la Biblioteca es “conservar y poner a disposición” este inmenso tesoro a los suburbios y a las periferias del mundo, y que por eso se digitaliza y se lo ofrece para la libre consulta en la web.

   Por su parte, el presidente de NTT DATA EMEA, Patrizio Mapelli, ha agregado que la digitalización de documentos dará la “posibilidad a estudiosos e investigadores y al público más amplio de acceder, de una manera más fácil, a los tesoros culturales e históricos del Vaticano”.

Fuente: Europa Press

La biblioteca ante los nuevos retos de la comunicación: el bibliotecario desorientado

Por Fernando Juárez Urquijo

Nokia, la empresa que lideró la llegada de la telefonía móvil a nuestros bolsillos, ha sido comprada por uno de los grandes, Microsoft, escenificando algo que muchos colegas no quieren asumir: la comunicación ha cambiado. La próxima vez que vayamos a comprar un móvil ya no habrá “teléfonos”; seguirá habiendo un lugar para la voz pero dentro de un engranaje multimedia en el que tendremos que decidir cómo usar las posibilidades.

El otro día, en un curso de formación, un bibliotecario se jactaba de no tener uno de esos smartphones que están tan de moda y al que él personalmente no veía beneficio alguno; tenía más que suficiente con un simple móvil. Era su reacción a mi comentario sobre que lo primero en lo que me fijo cuando conozco a algún colega es en su móvil y en cómo lo usa. Sin entrar a valorar los tópicos que manejamos para justificar nuestra renuncia a su uso (son una intromisión de lo laboral en lo personal, alienan a las personas, son cacharros para jóvenes que ya no leen por su culpa y lindezas similares) considero que una persona que no esté familiarizada con estos dispositivos no podrá entender ni interiorizar las nuevas formas de comunicación. No afirmo que mi dispositivo sea mejor ni mi opción la correcta, pero sí que el uso de estos dispositivos es un buen entrenamiento para entender cómo se produce la comunicación en la sociedad de la información. Y ese conocimiento, a diferencia de períodos anteriores, se adquiere y perfecciona en el ámbito personal.

Consolidar los canales de comunicación es clave para fomentar una implicación emocional que fortalezca las relaciones interpersonales. En las bibliotecas la comunicación con el usuario, que tradicionalmente hemos vehiculado desde nuestros mostradores, está siendo modificada por las nuevas reglas de la sociedad en red. Entre los nuevos factores a tener en cuenta destacan la pérdida del monopolio de la información, la desmaterialización del libro y la importancia de la tecnología en la relación no presencial. Con internet y los buscadores se desvanece la posición privilegiada a la hora de contactar (el usuario no necesita venir a nosotros), las nuevas formas de intermediación y acceso a la lectura derivan a los posibles lectores hacia otros intermediarios y en la relación no presencial, cada vez más importante si tenemos en cuenta los factores anteriores, se interpone entre nosotros y el usuario una tecnología que tenemos que aprender a utilizar y, sobre todo, entender.

Ahora que el subidón 2.0 está finalizando descubrimos que asociar internet con cierta facilidad para hacer funcionar rápidamente cualquier iniciativa es un espejismo. Comentaba Natalia Arroyo que estar en las redes sociales no garantiza establecer un vínculo que se traduzca en una mayor utilización de nuestros servicios1. La comunicación, que antes estaba muy mediatizada a nuestro favor por la posesión de la colección, depende ahora de nuestra destreza con herramientas y dispositivos con los que hay que familiarizarse en un entorno personal, cotidiano y no laboral.

Las bibliotecas estamos en las redes (como todo el mundo) pero el feeling con nuestros usuarios no mejora como esperábamos. ¿Por qué no tenemos éxito en la relación no presencial? Habrá muchas causas pero en mi opinión influyen el entorno laboral (nos estamos centrando en utilizar unas nuevas herramientas desde una organización que mantiene una mentalidad excesivamente analógica) y nuestra actitud personal. El mismo profesional que tiene que alimentar Facebooknecesita que le den permiso para poder hacerlo, recela del smartphone al que considera una intromisión de lo laboral en lo privado y no sabe muy bien qué quiere conseguir. Hemos actualizado las herramientas pero no el contexto…no me extraña que no demos con la tecla.

Cuando la informática llegó a las bibliotecas no había PCs en los hogares ni habíamos oído hablar de internet; las máquinas eran para trabajar y existía una división nítida entre lo laboral y lo personal. Aquel primer contacto con las nuevas herramientas digitales propició un mejor rendimiento analógico; podíamos seguir haciendo lo mismo de siempre en menos tiempo: comprar libros, describirlos, almacenarlos y prestarlos. No parecía necesario un cambio de mentalidad para usar el ordenador: teníamos el control sobre los soportes, marcábamos el ritmo de implantación tecnológica y dominábamos el tempo de una comunicación que se mantenía jerárquica, vertical y unidireccional.

A diferencia de lo sucedido con los PCs, la biblioteca se acerca sin ventaja al smartphone y parece haber llegado con recelo y precipitadamente a lo digital. El uso social de la tecnología nos ha sobrepasado y nuestros usuarios se mueven por unos terrenos a los que podemos acceder fácilmente desde casa pero no desde el trabajo. En los nuevos canales de comunicación el yo personal adquiere ventaja sobre el yo profesional. Viendo nuestros móviles parece que nos cuesta asumir la necesaria “persoprofesionalización” de nuestra profesión…

Fuente: Grupo ThinkEPI

La biblioteca y el uso de facebook en la alfabetización digital

Por: Fernando Gabriel Gutiérrez

Como ejemplo de lo que vengo comentando y reflexionando en este blog sobre la biblioteca conectiva y en los entornos digitales me encontré con este video sobre un bibliotecario guatemalteco.

El pequeño pueblo guatemalteco de San Juan La Laguna es sólo accesible por un camino en solitario o en barco. Aunque los pobladores comenzaron a usar Facebook en los teléfonos con funciones hace unos años, sólo hay unos pocos cafés de Internet en la ciudad, y que cobran, de modo único la biblioteca del pueblo es el único lugar para iniciar sesión en un escritorio de forma gratuita. Allí, bibliotecario Israel Quic utiliza Facebook para inspirar a la alfabetización digital y la preservación de la lengua maya.

El uso de una página de Facebook, y, más recientemente, un grupo de Facebook dedicado a la comunicación en el idioma maya local Yisrael está luchando para traer una de las partes más valiosas de la historia de su comunidad en el futuro. Esta es una de las 10 historias que celebran 10 º aniversario de Facebook y una década de conexiones que son posibles a través de la plataforma.

Fuente: Facebook Stories

Otro enlace para seguir leyendo: La historia del bibliotecario de facebook

Las Bibliotecas Públicas del Gobierno de Navarra cuentan con su propia aplicación para dispositivos móviles

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El Servicio de Bibliotecas ha impulsado también un nuevo boletín informativo electrónico

El Servicio de Bibliotecas del Gobierno foral ha diseñado una nueva aplicación (app) gratuita desarrollada para dispositivos móviles (smartphones y tablets), con la que se puede acceder a los servicios e información de las Bibliotecas Públicas de Navarra. También ha puesto en marcha recientemente un boletín informativo electrónico que recoge todas las actividades organizadas por el citado Servicio y por las 93 bibliotecas públicas.

El consejero de Cultura, Turismo y Relaciones Institucionales del Gobierno foral, Juan Luis Sánchez de Muniáin, y el técnico del Servicio de Bibliotecas Fernando Ross han comparecido en rueda de prensa para presentar ambas iniciativas. Ross ha precisado que, “conscientes de la importancia de las nuevas tecnologías, desde el Servicio de Bibliotecas vimos la necesidad de disponer de una app que permitiera a dar a conocer a los ciudadanos las bibliotecas y los servicios que ofrecen”. Sánchez de Muniáin ha expuesto que la aplicación para móviles “permite tener toda la información de toda la red de bibliotecas al alcance de los móviles con un sólo clic” y ha esperado que “este nuevo servicio anime todavía más a que los ciudadanos se acerquen a las bibliotecas y lean más todavía”.

Esta nueva aplicación es compatible con dispositivos Android e IOS (Apple) se ofrece en castellano y en euskera y proporciona información común a todas las bibliotecas (noticias, calendario de actividades de promoción de la lectura, localización de las bibliotecas, etc.) así como de los servicios que ofertan las bibliotecas de manera independiente. Una vez que el usuario selecciona la biblioteca que desea, la aplicación muestra un panel que le da acceso al catálogo (OPAC), que ofrece la posibilidad de buscar libros, renovar préstamos y hacer reservas de documentos; a las actividades de cada biblioteca (cuentacuentos, clubes de lectura, novedades, lecturas recomendadas etc.), información sobre la dirección y horario de la biblioteca, consulta de su ubicación exacta en un mapa, etc. Los sistemas de geoposicionamiento incorporados permiten también obtener información muy útil para encontrar la biblioteca pública más cercana. La aplicación se completa con un sistema de notificaciones que actúa como alerta que informa sobre las últimas novedades y servicios ofrecidos.

La app gratuita está ya disponible en las tiendas oficiales (Apple Store y Google Play). En breve también se creará la versión para dispositivos Windows Phone). Con esta aplicación, las bibliotecas de Navarra amplían su presencia en nuevas tecnologías, hasta ahora disponible a través de la web y de las redes sociales, y ahora también por vía telefónica. El boletín informativo de las bibliotecas El boletín informativo de las Bibliotecas de Navarra es una iniciativa puesta en marcha recientemente por el Servicio de Bibliotecas para informar sobre la actividad y los servicios que ofrecen las bibliotecas públicas a los ciudadanos a través de un boletín electrónico difundido mediante el correo electrónico. Los boletines electrónicos son publicaciones periódicas que se envían por email a través de Internet de forma masiva y que tratan sobre uno o varios temas de interés para sus audiencias. Contienen principalmente información corporativa, invitación a eventos, promociones, encuestas, notificaciones, noticias, etc. El boletín de las Bibliotecas de Navarra pretende ser una herramienta de comunicación e información sobre las actividades de las bibliotecas y las organizadas por el Servicio que vienen recogidas en la pagina web, y que principalmente se agrupan en tres grandes apartados: noticias, actividades culturales y recomendaciones de lectura. El contenido del boletín viene pues delimitado por los propios contenidos de la web del Servicio de Bibliotecas en el portal navarra.es y alerta e informa periódicamente a los usuarios sobre las novedades informativas que se han publicado en esta página. Se publica con carácter mensual y es enviado durante la última semana de cada mes. Inicialmente, como paso previo a su distribución, se elaboró una pequeña base de datos con las direcciones de instituciones culturales que pueden ser consumidores potenciales de la información contenida en él. Una vez puesto en marcha, se ha ampliado la base de datos de destinatarios con todos aquellos usuarios de las bibliotecas que expresamente han dado su autorización, así como con aquellos que se registran en el apartado específico de ‘suscripción al boletín’ en el portal navarra.es. Actualmente lo reciben unos 400 destinatarios. El boletín es creado, gestionado y difundido a través del Servicio de Bibliotecas, utilizando los medios técnicos y tecnológicos de que dispone el Departamento.

Fuente: 20 Minutos

Préstamo de libros digitales: gran éxito en Quebec

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PRETNUMERIQUE.CA es una plataforma que permite a los lectores de Quebec a pedir prestado libros electrónicos mediante la conexión a la página web de su biblioteca. Estos préstamos son chronodegradables, es decir, automáticamente se borrarán al final del período del préstamo. Los libros pueden ser descargados y reproducidos en diversos medios de comunicación: eReaders, tabletas, ordenadores, teléfonos inteligentes, etc.

500 000 Préstamos, 100 000 miembros en PRETNUMERIQUE.CA en la misma semana, en la plataforma digital de las bibliotecas públicas de Quebec desarrollada por Bibliopresto.

El 6 de enero , el umbral de medio millón de préstamos de libros electrónicos se ha superado desde el lanzamiento del proyecto piloto en diciembre de 2011. El 8 de enero, un usuario de la Bibliothèque et Archives Nationales du Québec se convirtió en el número 100.000 de todos usuarios registrados. Una cifra importante para la biblioteca de libros digitales de Quebec.

En sólo un año, entre diciembre de 2012 y diciembre de 2013, las visitas a la plataforma se ha incrementado en un 150 %, mientras que el número de préstamos experimentan un ascenso meteórico del 250 %. En el mismo período, el número de títulos que ofrecen las bibliotecas digitales en Quebec casi se ha triplicado (vía Bibliopresto).

Bibliotecas Públicas

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Por: Carlos Collazo

Mientras se anuncia la desaparición del libro impreso, en el formato conocido hace más de 500 años, aumenta en el mundo el número de las bibliotecas públicas. Al mismo tiempo, se afinan las políticas de instituciones del Estado y empresas privadas para que estas bibliotecas marchen al ritmo de las tecnologías.

Una biblioteca no es solamente el lugar donde se almacenan libros. Es un lugar de encuentro donde el centro es el libro, digital e impreso; el lugar donde los niños juegan con letras e imágenes y los adultos leen por placer o consultan.

La biblioteca pública se ha vuelto indispensable en el mobiliario urbano y eso lo han entendido los gobernantes de las grandes ciudades del mundo. Hay que construirles grandes y bellos edificios. Se temía que las grandes bibliotecas no tendrían espacio para albergar la memoria impresa de la creatividad humana. La digitalización hizo posible que cupieran más, en número ilimitado.

En Colombia, lo entendieron ejemplarmente en Bogotá y Medellín: las descentralizaron y se convirtieron en un servicio público de barrios periféricos -el más hermoso servicio- al lado del transporte público, la creación de parques, la ampliación de las aceras, la apertura de nuevas vías u otros servicios.

Si las anteriores son felices ironías, existe también una ironía desgraciada: se han levantado y creado más bibliotecas públicas pero en Colombia se leen muy pocos libros. Los promedios son vergonzosos: menos de 2 libros por año. Pese a lo vergonzosa, es una circunstancia superable.

Sé por experiencia lo que significa una biblioteca pública. Viví mi infancia- cuando se forma el hábito de la lectura- en un hogar donde no había libros. Me volví un lector que devoraba en desorden libros de todos los géneros y épocas, gracias a la biblioteca de mi colegio y a la única biblioteca pública de Buenaventura.

Las bibliotecas de las escuelas no son más importantes que las bibliotecas públicas. Son la primera y más decisiva fase de un proceso. Pero si tienen una utilidad mayor, la tendrán, no por la obligación de frecuentarlas sino por el placer que el niño y el joven sientan al leer un libro.

Como otras muchas cosas de la vida, se aprende a sentir placer por experiencias que nos eran indiferentes. Esto fue lo que me sucedió en la infancia y primeros años de la adolescencia: la biblioteca no me retiró del mundo de los juegos y las nacientes emociones. Añadió otras emociones a mi vida.

Podía haber sido feliz sin la pasión por los libros, tal vez mi vida hubiera sido igualmente apasionante y divertida sin ser escritor. Sin embargo, no hay un escenario más entrañable que la pequeña biblioteca de mi colegio y la bien surtida biblioteca pública de Buenaventura.

Escritor

collazos_oscar@yahoo.es

Biblioteca digital brasileña se expande en América Latina

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La biblioteca virtual brasileña Nuvem de Livros llevará una versión latinoamericana en español a mediados de 2014 a México, Colombia, Perú y Chile, anunció hoy el fundador y presidente del grupo Gol Mobile, Jonas Suassuna, durante la Campus Party Brasil, que finalizó su séptima edición en Sao Paulo.

Sao Paulo, 31 ene.- La biblioteca virtual brasileña Nuvem de Livros llevará una versión latinoamericana en español a mediados de 2014 a México, Colombia, Perú y Chile, anunció hoy el fundador y presidente del grupo Gol Mobile, Jonas Suassuna, durante la Campus Party Brasil, que finalizó su séptima edición en Sao Paulo.Durante la presentación de la Nuvem dos Livros en la Campus Party, Suassuna delineó el crecimiento de la plataforma digital para tabletas, teléfonos móviles y computadoras que pretende llegar con bajo costo y literatura y ciencia a los niños de las escuelas públicas y privadas.”La calificación profesional es uno de los requisitos del mundo actual. Estamos en el camino del crecimiento tanto en Brasil como en otros países de América Latina y el conocimiento es la entrada para entrar en el mundo de mejores empleos y mejor calidad de vida”, dijo Suassuna.El Grupo Gol, propietario de la Nuvem dos Livros, desembarcará en los cuatro países latinoamericanos de habla hispana con más de 3.000 títulos y el archivo de la Biblioteca Miguel de Cervantes, en el marco de un acuerdo ya en funcionamiento en España con la empresa Telefónica.En Brasil, la plataforma que actúa en teléfonos de la operadora Vivo, de Telefónica, pretende llenar el vacío de la falta de bibliotecas en las escuelas públicas y otorgar una plataforma de nube, sin “downloads” (descargas), para lectores en general.La Nuvem de Livros tiene también el contenido informativo de la agencia internacional de noticias Efe.

Fuente: Agencia EFE

La Biblioteca del hombre que quemaba libros

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El Nacional / Unas preguntas que flotan: ¿Puede una biblioteca retratar a su dueño? ¿Somos lo que leemos? ¿Qué nos dice o qué deducimos de los volúmenes que atesora una persona?

Una tarea: buscar pistas en los libros, no sólo en lo que sus párrafos dicen sino también en las notas al margen, en el sello del exlibris , en las dedicatorias, en el lugar que ocupaban en el conjunto, en el recorrido que hizo para llegar a la estantería personal, en los comentarios de su dueño.

Las preguntas y la tarea las asumió, al menos en principio, el historiador y periodista Timothy W. Ryback para escribir Los libros del Gran Dictador. Las lecturas que moldearon la vida y la ideología de Adolf Hitler . El libro es producto de una investigación de más de seis años, que consistió en el análisis de algunos volúmenes de la colección privada de Hitler que se encuentran en la Biblioteca del Congreso, en Washington. En su estudio Ryback busca construir el relato que articulan esos textos; intenta dibujar un mapa parcial de lo que leía y lo que buscaba Hitler en ellos.

El propósito de Ryback parte y convive con una imposibilidad: la de no poder reconstruir la biblioteca de Hitler, que pasó por un proceso de destrucción y dispersión. Así, el corpus de la investigación es una mínima selección del fragmento que se conserva de la biblioteca de Hitler que, además, no tiene el orden que le había asignado su dueño en las estanterías.

Hitler leía desde que era cabo del 16° Regimiento de Infantería bávaro de la reserva. En su primer apartamento del número 41 de la Thierschstrasse, en la ciudad de Munich, su biblioteca creció gradualmente y, para 1955, ya era parte de los bienes que declaraba. “Ese año, su colección de libros fue una de las pocas posesiones que registró en su declaración de la renta. En un magro inventario en el que también mencionaba su escritorio y una silla, consignó ‘dos librerías con libros'”.

En la década siguiente la colección aumentó exponencialmente, se puede verificar, de nuevo, en la declaración de bienes. “Su mayor gasto deducible, después de los gastos personales y los viajes por motivos políticos, fue en concepto de libros: 1.692 marcos en 1930, con cantidades similares en los dos años siguientes. Cuando en noviembre de 1934 aseguró las propiedades de su residencia en Múnich con la compañía aseguradora contra incendios Gladbacher, calculó el valor de sus posesiones en 300.000 marcos. La mitad de esa cantidad estaba a la colección de arte; el resto a los libros y otros objetos de valor”.

Dos testimonios periodísticos de la época ayudan a dibujar la magnitud de la biblioteca del jefe nazi. En 1935, Janet Flanner escribió un perfil de Hitler para el New Yorker y calculó que la “magnífica” biblioteca tenía unos 6.000 volúmenes. Unos años después, el corresponsal en Berlín de la United Prees International, Frederik Oechsner, estimó que la biblioteca acumulaba unos 16.300 volúmenes. La estimación de Oechsner ha sido corroborada por una investigación de Philipp Gassert y Daniel Mattern; ellos estudiaron los libros de Hitler que se conservan y materiales de archivo, como las listas de adquisiciones para la biblioteca de la Cancillería del Reich, y llegaron al cálculo de Oechsner.

Los 16.300 ejemplares estaban repartidos en tres lugares: Berlín, Múnich y Obersalzberg. Al finalizar la guerra, los libros que estaban en la Cancillería del Reich en Berlín fueron enviados a Moscú; otros desaparecieron; muchos de los que estaban en las otras dos ciudades fueron tomados por los soldados que buscaban un recuerdo; y un grupo de 3.000 volúmenes fueron encontrados en una mina de sal en Berchtesgaden (enviados allí en 1945 por órdenes de Hitler). De ese lote provienen los 1.200 que se conservan en la sección de Libros Raros, en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. Otro grupo pequeño, de 80 según precisa Ryback, está en la Biblioteca John Hay de la Universidad de Brown, en Providence.

En la biblioteca personal de Hitler había libros sobre historia militar (la mayor cantidad), sobre arte y arquitectura, de filosofía, literatura, religión, historia universal y geografía. En los estantes se podían encontrar, por ejemplo, una edición facsímil de cartas de Federico El Grande; una análisis de Parsifal ; una monografía sobre las profecías de Nostradamus; biografías de Julio César o Inmanuel Kant; la Historia alemana , de Heinrich Class; El judío internacional , de Henry Ford; una adaptación de Dietrich Eckart de Peer Gynt ; Robinson Crusoe y obras de Shakespeare.

Ryback acota que Hitler no leyó todos los libros de su biblioteca, incluso, algunos ni siquiera los vio. Ese lote, según el autor, constituye dos tercios del total. Entonces, lo que hizo Ryback fue estudiar un grupo de ejemplares que el jefe nazi estudió y anotó y que le dieron “algunos detalles pequeños pero reveladores”. “Para el presente libro -escribe Ryback- he seleccionado, de entre los libros que se conservan, aquellos que tuvieron importancia emocional o intelectual para Hitler, los que ocuparon sus pensamientos en sus momentos íntimos y determinaron sus palabras y acciones públicas. Uno de los primeros es una guía que adquirió por cuatro marcos un lunes gris de finales de noviembre de 1915, cuando tenía 26 años y servía como cabo en el frente occidental. El último es una biografía que leyó treinta años después, en la primavera de 1945, durante las semanas anteriores a su suicidio. He seleccionado sólo aquellos libros de los que existen pruebas inequívocas de que fueron propiedad de Hitler”.

El estudio de Ryback sigue un orden cronológico de las lecturas que, según él, moldearon la vida y la ideología de Hitler. Mientras describe esos libros y cómo el jefe nazi se relacionó con ellos, acumula una red de anécdotas y episodios de la vida de Hitler y de la llegada del nacionalsocialismo al poder. El autor no resistió la tentación de “biografiar” al personaje mientras describe los hallazgos de su estudio. Por ejemplo, el análisis de la relación que Hitler entabló con el Peer Gynt se desplaza hacia la descripción y evaluación de la influencia que Dietrich Eckart tuvo sobre Hitler.

Si bien Los libros del Gran Dictador no agrega mucha información a la que ya tenemos sobre la personalidad de Hitler, su lectura puede ayudar a comprender su mundo intelectual. El personaje era un lector compulsivo, de eso hay varios testimonios, que buscaba atender las carencias en su formación. Sin embargo, no fue sistemático, acumulaba libros, y lecturas claro, sin orden; y muchísimos ejemplares de su biblioteca fueron regalos.

Ryback nos dice que a pesar del uso por parte de los nazis de conceptos nietzscheanos, tiene pocas pruebas de que Hitler “se hubiera ocupado personalmente de la filosofía seria”. Allí no hubo una inquietud intelectual sólida. Para el autor, la serie de 50 libros que Julius Friedrich Lehmann le regaló a Hitler fueron más influyentes en la formación de la visión del líder nazi pues “representan el legado nacionalsocialista en todo el espectro y las facetas de su mendacidad y constituyen un verdadero compendio de los disparates e iniquidades de índole moral, ética, social, política, legal, económica e histórica asociados a la época nazi”.

Uno de los primeros libros que atesoró y leyó minuciosamente Hitler fue el Berlín de Max Osborn, autor judío prohibido por los nazis que se exilió en los Estados Unidos. Ryback señala que el ejemplar fue comprado en 1915 por Hitler y estuvo en su biblioteca personal hasta el final. Lecturas como estas, entre otras, hablan de su aspiración artística y su vocación de arquitecto, ambas frustradas (“A principios de otoño de 1914, cuando se alistó al ejército, en la casilla relativa a su profesión escribió: ‘Artista'”).

Los lectores encontrarán datos como estos a lo largo del libro, sabrá que Hitler “alineó Don Quijote junto con Robinson Crusoe , La cabaña del tío Tom y Los viajes de Gulliver entre las grandes obras de la literatura universal”, o que “consideró a Shakespeare superior a Goethe y Schiller”; tendrá una panorámica; conocerá historias alrededor del jefe nazi y de la ascensión del nacionalsocialimo, pero la forma como esos libros “moldearon su vida” no está clarificada con este libro. Ahí siguen las preguntas que movieron al estudio.

FICHA DEL LIBRO

Los libros del Gran Dictador. Las lecturas que moldearon la vida y la ideología de Adolf Hitler

Timothy W. Ryback

Destino

Barcelona, 2010

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Primera Red Social para los amantes de los libros

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Los primeros usuarios de Lectyo corresponden mayoritariamente a bibliotecarios, editores, ilustradores y libreros de España, Portugal y América Latina

La Fundación Germán Sánchez Ruipérez acaba de lanzar Lectyo.com, un ecosistema digital en el que participan los profesionales de la lectura y los libros, así como personas apasionadas por leer.

Según informa la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, durante los tres meses en los que esta red social especializada ha empezado a funcionado en pruebas, “casi dos mil personas de España, Portugal y Latinoamérica se han registrado y han empezado a compartir contenidos y opiniones en español a través de un fenómeno que se ha disparado de boca a oreja”.

Los primeros usuarios -explica un comunicado de esta entidad- corresponden mayoritariamente a bibliotecarios, diecisiete 17 por ciento; editores, un quince por ciento; ilustradores, un doce por ciento; libreros, once por ciento, y libreros y maestros un siete por ciento, respectivamente.

El registro en Lectyo.com es completamente gratuito y permite publicar ideas, noticias, imágenes o vídeos, comentar las publicaciones de los demás, descargar eBooks sobre bibliotecas, edición digital, librerías, ilustración y otros temas que se irán incorporando.

Asimismo hay una sección de noticias y una selección de asuntos para el debate, que pueden ser votados y comentados.

Aunque hasta ahora la aplicación estaba en fase de desarrollo, se ha producido la incorporación espontánea de grupos de usuarios como ilustradores, libreros, bibliotecarios o blogueros de una forma viral que se ha extendido al continente americano.

Actualmente se están formándose grupos de debate -llamados tertulias- sobre temas concretos (ilustración, literatura de viajes o de promoción de la lectura para familias o clubes de lectura virtuales).

La Fundación Sánchez Ruipérez concluye que la apuesta de Lectyo.com es hacer convivir lo profesional con la pasión por los libros y lo más serio con lo distendido.

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Fuente: El Universal

Los préstamos de ‘e-books’ en las bibliotecas se duplican

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Cada español acudió una media de 4,6 veces a las bibliotecas, con los cántabros, navarros y madrileños a la cabeza en número de visitas.

El número de ejemplares electrónicos prestados durante 2012 alcanzó la cifra total de 569.000, más del doble del número alcanzado en 2010, cuando se prestaron 278.000 ejemplares, según se desprende de la Estadística de Bibliotecas del Año 2012 elaborada por el Instituto Nacional de Estadística cada dos años.

Asimismo, los fondos de libros electrónicos aumentaron un 49 por ciento respecto a 2010, al pasar de 6,2 millones en 2010 a los 9,26 millones en 2012. No obstante, este aumento solo coloca este formato en el 3,5 por ciento del total de fondos, similar al de documentos audiovisuales, aunque por encima de los sonoros (2,7%).

En consonancia con estas cifras, el auge del libro electrónico en las bibliotecas y en los centros que dependen de ellas se manifiesta también en el número de lectores, que pasó de 2 millones en 2010 a casi cinco millones en 2012, casi un 140 por ciento más.

Además, el 11,6 por ciento de las bibliotecas disponían de servicio de consulta de libros electrónicos en sala, un 22,7 por ciento más que en 2010, y el porcentaje de centros con usuarios de este formato pasó del 2,1 por ciento en 2010 al 6,5 por ciento en 2012.

MÁS VISITAS

El número total de visitas a las bibliotecas registró un ligero aumento del 0,2 por ciento en 2012 respecto a 2010, con un total de 212,4 millones, lo que supone que cada habitante acudió una media de 4,6 veces a puntos de servicio de las bibliotecas.

Por comunidades autónomas, los cántabros fueron los ciudadanos que más acudieron, con una media de 7,2 visitas, seguidos por los navarros (6,8 visitas) y los madrileños (6 visitas).

Las mayores proporciones de usuarios se concentraron en Cataluña, con más del 60 por ciento de la población, seguidos por la Comunidad de Madrid (55,2%) y por Castilla y León (53%).

Además, el número de usuarios inscritos creció un 12,8 hasta alcanzar los 20,3 millones de personas, de los cuales más de 16 millones eran adultos y alrededor de cuatro millones eran usuarios infantiles.

Fuente: heraldo.es