Madiba Nelson Mandela

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Nelson Mandela nació el 18 de julio de 1918 en Mvezo, un poblado de 300 habitantes cerca de Umtata en el Transkei. Pertenecía al clan Madiba de la etnia xhosa, fue uno de los 13 hijos que tuvo su padre Gadla Henry Mphakanyiswa (también llamado Henry Mgadla Mandela), con sus cuatro esposas por un consejero principal de la casa real Thembu; a su vez era bisnieto de rey (Ngubengcuka, que falleció en el año 1832); su madre era Nonqaphi Nosekeni Fanny tercera de las esposas de Gadla Henry Mphakanyiswa.

Después de finalizar la secundaria, comenzó a estudiar en el Colegio Universitario de Fort Hare para obtener su título de Bachiller en Artes. Allí fue elegido como miembro del Consejo de Representantes Estudiantiles, fue expulsado junto con un compañero, por participar en una huelga estudiantil. Se trasladó a Johannesburgo, donde en 1941 completó sus estudios de bachillerato por correspondencia en la Unisa. Luego estudió derecho en la Universidad de Witwatersrand, donde se graduó, en 1942, como abogado.

Se casó tres veces y tuvo seis hijos. De su primera esposa Evelin Ntoko Mase, fallecida el 30 de abril de 2004 de neumonía,6 se divorció en 1957 después de 14 años de matrimonio. Una hija de este matrimonio murió en edad de lactancia. Su primer hijo Madiba Thembekili falleció en 1969 en un accidente automovilístico. El 6 de enero de 2005 murió el segundo hijo de Mandela y de su primera esposa, Makgatho Mandela, a la edad de 54 años en Johannesburgo a raíz de una enfermedad asociada al sida, era abogado y hombre de negocios, casado dos veces y padre de 4 hijos.

Después de 38 años de matrimonio con Winnie Madikizela, se separó a causa de escándalos políticos en abril de 1992 y finalmente se divorció el 19 de marzo de 1996. Con Winnie tuvo dos hijas, Zenani (Zeni), nacida el 4 de febrero de 1958, y Zindziswa (Zindzi), nacida en 1960.

En su 80 cumpleaños, el 18 de julio de 1998, contrajo matrimonio con Graça Machel, la viuda de Samora Machel, el antiguo presidente de Mozambique y patrocinador del ANC, fallecido en 1986 en un accidente de avión.

Mandela es un apasionado de la música clásica de Georg Friedrich Händel o Piotr Ilich Tchaikovsky, que acostumbra escuchar disfrutando de los atardeceres.

Actividad política

Después de la creación del Partido Nacional Sudafricano en 1948, con su política de segregación racial, (el apartheid), Mandela cobra importancia dentro del Congreso Nacional Africano, especialmente en la Campaña de desobediencia civil de 1952, y el Congreso del Pueblo de 1955, en el que la adopción de la “Carta de la Libertad” provee el programa principal en la causa contra el apartheid.

Durante esta época, Mandela y el abogado Oliver Tambo dirigen un despacho de abogados que proporciona consejo legal de bajo costo a muchos negros que de otra manera no hubieran tenido representación legal.

Inicialmente comprometido con los métodos no violentos de resistencia, siguiendo la inspiración de Gandhi, Mandela y otros 150 compañeros son arrestados el 5 de diciembre de 1956 y sentenciados a prisión, que cumplen entre 1956 hasta ser liberados en 1961, cuando se les declaró no culpables.

Entre 1952 y 1959, el Congreso Nacional Africano sufre una ruptura, y surge una nueva clase de activistas negros, los africanistas, en demanda de acciones más drásticas contra el régimen del Partido Nacional. La dirección del Congreso Nacional Africano, liderada por Albert Lutuli, Oliver Tambo y Walter Sisulu, sienten no sólo que los acontecimientos se precipitan, sino también que su liderazgo comienza a estar en juego. En consecuencia refuerzan su posición mediante alianzas con pequeños partidos políticos de diversa representación étnica, intentando aparecer con horizontes más amplios que los africanistas.

El estatuto de la libertad emitido en la conferencia de Kliptown es ridiculizado por los africanistas por permitir que los 100.000 votos del Congreso Nacional Africano sean relegados a un voto simple en una alianza parlamentaria, en la que cuatro de los cinco secretarios generales representantes de los partidos políticos eran miembros del Partido Comunista Sudafricano (SACP), el más leal de los partidos comunistas a la ideología de Moscú[cita requerida], y que por entonces había sido secretamente reconstituido.

En 1959 el Congreso Nacional Africano pierde su soporte militante cuando la mayoría de los africanistas, con apoyo económico de Ghana y ayuda de los Basotho en el Transvaal, se separan para formar el Congreso Pan-Africano (PAC), bajo la dirección de Robert Sobukwe y Potlako Leballo.

En marzo de 1960, tras la Masacre de Sharpeville sufrida por los activistas del PAC, y la consecuente exclusión política del SACP y el ANC, ambos se suman al Movimiento de Resistencia Africano (renegados liberales), y el PAC comienza la resistencia armada. El ANC/SACP utiliza la Conferencia Pan-Africana de 1961, en la que todos los partidos deciden una estrategia común, para una dramática llamada a las armas de Mandela, anunciando la formación del comando “Umkhonto we Sizwe” (Lanza de la nación), a imagen de los movimientos guerrilleros judíos (Irgún). Dicho comando fue dirigido por el mismo Mandela, con ayuda de activistas judíos como Denis Goldberg, Lionel Bernstein y Harold Wolpe. Mandela estuvo involucrado en el planeamiento de actividades de resistencia armada y era considerado un terrorista tanto por las autoridades del régimen sudafricano como por la ONU.

Mandela abandonó en secreto el país y se encontró con los líderes africanos en Argelia y otros lugares. Empieza a descubrir la profundidad del apoyo al Congreso Pan-Africano, y la creencia generalizada de que el Congreso Nacional Africano era una pequeña asociación tribal Xhosa manipulada por blancos comunistas, y retorna entonces a Sudáfrica decidido a reorganizar los elementos nacionalistas africanos en la alianza parlamentaria. Símbolo de libertad

Mandela fue el prisionero número 466/64, esto es que fue el preso número 466 en 1964 en la isla de Robben, durante 17 años en precarias condiciones. Posteriormente pasaría otros 10 años más en otras dos prisiones diferentes, sumando una pena total de 27 años. El gobierno de Sudáfrica rechazó todas las peticiones de que fuera puesto en libertad. Mandela se convirtió en un símbolo de la lucha contra el apartheid dentro y fuera del país, una figura legendaria que representaba la falta de libertad de todos los hombres negros sudafricanos.

Prisión

Nelson Mandela fue encarcelado en la prisión de Robben Island, donde permaneció durante dieciocho de sus veintisiete años de presidio. Mientras estuvo en la cárcel, su reputación creció y llegó a ser conocido como el líder negro más importante en Sudáfrica. En prisión, él y otros realizaban trabajos forzados en una cantera de cal. Las condiciones de reclusión eran muy rigurosas. Los prisioneros fueron segregados por raza y los negros recibían menos raciones. Los presos políticos eran separados de los delincuentes comunes y tenían menos privilegios. Mandela, como prisionero del grupo más bajo de la clasificación, sólo tenía permitido recibir una visita y una carta cada seis meses. Las cartas, si llegaban, eran a menudo retrasadas durante largos períodos y leídas por los censores de la prisión.

Mientras estuvo en la cárcel Mandela estudió por correspondencia a través del programa externo de la Universidad de Londres, obteniendo el grado de Licenciado en Derecho. Fue nombrado para el cargo de Rector de la Universidad de Londres en las elecciones de 1981, pero ganó la Princesa Anne.

Uno de los aspectos menos conocidos de su cautiverio fue la falsa operación de fuga que el servicio secreto Sudafricano preparó en 1969. El verdadero objetivo era asesinar a Mandela bajo la apariencia de una recaptura. Pero el Servicio de Inteligencia Británico tuvo conocimiento del complot y frustró toda la operación. El agente secreto inglés Gordon Winter lo narra en su libro de memorias “Inside Boss”, publicado en 1981.

En marzo de 1982 Mandela fue transferido de la isla de Robben a la prisión de Pollsmoor, junto con otros altos dirigentes del ANC: Walter Sisulu, Andrew Mlangeni, Ahmed Kathrada y Raymond Mhlaba. Se ha especulado que se trataba de eliminar la influencia de estos líderes en la nueva generación de jóvenes activistas negros encarcelados en Robben Island.[cita requerida] Sin embargo, el Partido Nacional, por medio del ministro Kobie Coetsee, dijo que la medida era para permitir un contacto discreto entre ellos y el Gobierno sudafricano. En febrero de 1985 el Presidente Botha ofreció la liberación condicional de Mandela a cambio de renunciar a la lucha armada. Coetsee y otros ministros habían desaconsejado a Botha que tomara esta decisión, argumentando que Mandela nunca comprometería a su organización a abandonar la lucha armada a cambio de la libertad personal. Mandela rechazó de hecho la oferta, haciendo un comunicado a través de su hija Zindzi diciendo: “¿Qué libertad se me ofrece, mientras sigue prohibida la organización de la gente? Sólo los hombres libres pueden negociar. Un preso no puede entrar en los contratos.”

La primera reunión entre Mandela y el Partido Nacional llegó en noviembre de 1985, cuando se reunió Kobie Coetsee con Mandela en el Volks Hospital en Ciudad del Cabo, donde Mandela se estaba recuperando de una cirugía de próstata. Durante los próximos cuatro años, tuvieron lugar una serie de reuniones que sentaron las bases para futuros contactos y negociaciones, pero se hicieron pocos avances reales.

En 1988 Mandela fue trasladado a la prisión Víctor Verster, permaneciendo allí hasta su liberación. Diversas restricciones fueron levantadas y personas como Harry Schwarz pudieron visitarlo. Schwarz, un amigo de Mandela, lo conocía desde la universidad cuando fueron compañeros de clase. También fue un abogado defensor en el proceso de Rivonia y más tarde será embajador de Sudáfrica en Washington.

A lo largo del encarcelamiento de Mandela, las presiones locales e internacionales sobre el gobierno de Sudáfrica para dejar a Mandela en libertad, eran notorias y en 1989, Sudáfrica llegó a una encrucijada cuando el Presidente Botha sufrió un derrame cerebral y fue sustituido por Frederik Willem de Klerk. De Klerk anunció la liberación de Mandela en febrero de 1990.

Presidente de Sudáfrica

Tras su liberación, fue el principal interlocutor del presidente De Klerk para negociar el proceso de democratización. Los dos compartieron el Premio Nobel de la Paz en 1993.

Las elecciones de 1994 convirtieron a Mandela en el primer presidente negro de Sudáfrica; desde ese cargo puso en marcha una política de reconciliación nacional, manteniendo a De Klerk como vicepresidente, y tratando de atraer hacia la participación democrática al díscolo partido Inkhata de mayoría zulú; también se aprobó una nueva Constitución. Al terminar su mandato en 1999 abandonó la vida política, y en 2004 la vida pública.

Crisis de salud

En sus últimos años había tenido diferentes problemas de salud, derivados principalmente de su estancia de 27 años en prisión y de su avanzada edad; su última aparición pública se remonta a la ceremonia de clausura del Mundial de Fútbol de 2010 celebrado en Sudáfrica. En febrero de 2011, fue hospitalizado brevemente con una infección respiratoria, atrayendo la atención internacional. En diciembre de 2012 fue hospitalizado por sus problemas respiratorios hasta en cuatro ocasiones, contraídos durante su estancia en las cárceles y para la eliminación de cálculos biliares.

Después de que a principios de marzo de 2013 se le realizara una operación quirúrgica con éxito, Mandela fue hospitalizado en Pretoria el 8 de junio de 2013 en estado grave por una infección pulmonar. Después de cuatro días se informó de que su estado se había estabilizado, estando en un “estado grave, pero estable”. El 23 de junio se comunicaba que tenían paralizados el 50 % del hígado y los riñones y CBS revelaba que Mandela estuvo 40 minutos tirado en una carretera con un paro cardíaco por una avería en su ambulancia la noche de su último ingreso.

El estado del expresidente Nelson Mandela, que todavía está en un hospital en Pretoria, ha pasado a ser crítico. Afirmación de Mac Maharaj, portavoz de la Presidencia en un comunicado.

Según un documento judicial del día 26 de junio al que tuvo acceso AFP, los médicos habían aconsejado la desconexión de Mandela, que se encontraba en un “estado vegetativo permanente y con asistencia respiratoria para sobrevivir. La anticipación de una inminente muerte está basada en motivos auténticos y serios … Los médicos han aconsejado a la familia desconectar la máquina que le mantiene artificialmente con vida. Para no prolongar sus sufrimientos, la familia Mandela contempla esta opción como muy probable”.

Por otra parte, la Presidencia de Sudáfrica emitió un comunicado en el que subrayó que permanecía en estado «crítico pero estable». «Esto no es un estado vegetativo», aclaró Mac Maharaj en referencia a la información de France Presse. El 5 de diciembre de 2013 falleció en Johannesburgo, tras cinco meses en estado crítico.

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Robert Fripp

Robert Fripp (n. 16 de mayo de 1946),

Guitarrista que se hizo famoso por su trabajo con el grupo King Crimson.

Nació en Wimborne Minster, un pueblo del condado de Dorset, al sur de Inglaterra. Comenzó a tocar la guitarra a los 11 años de edad. Después de participar en varias bandas desde los 14 años, se convierte a fines de la década de los años 1960 en uno de los fundadores del movimiento progresivo junto a King Crimson, También famoso por su singular técnica conocida como frippertronics.

Actualmente es considerado uno de los guitarristas más influyentes del rock de vanguardia, desarrollando un virtuosismo propio, técnico, superior e innovador que es notable respecto a sus contemporáneos colegas guitarristas de cualquier otra banda.

Fripp está casado desde 1986 con Toyah Willcox, cantante punk y actriz.

Vlad Tepes (Drácula)

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Vlad III (nacido como Vlad Drăculea; Sighișoara, noviembre de 1431 – Bucarest, diciembre de 1476), más conocido como Vlad el Empalador (en rumano: Vlad Țepeș), fue Príncipe de Valaquia (hoy el sur de Rumania) entre 1456 y 1462. Fue un gran luchador en contra del expansionismo otomano que amenazaba a su país y al resto de Europa, y también era famoso por su manera de castigar a los enemigos y traidores. Vlad era ortodoxo, aunque con posterioridad se convirtió al catolicismo.

Vlad Draculea fue el personaje en el que el escritor irlandés Bram Stoker se inspiró para crear a su personaje el vampiro Conde Drácula. En la actualidad Vlad Țepes es considerado un héroe nacional en Rumanía.

Nació en la ciudad burgo-rumana de Sighișoara (Transilvania), el 8 de noviembre de 1431, y murió en batalla en diciembre de 1476 cerca de Bucarest. También es conocido como Vlad Țepeș (pronunciación: tse’pesh ) o Vlad el Empalador.

Gobernante de carácter volcánico e impredecible, fue el más duro de todos los gobernantes de Europa Oriental en el siglo XV. Para algunos fue un heroico defensor de los intereses e independencia de su país y un dueño justiciero. De Vladislaus III, voivoda de Valaquia (en rumano Țara Românească), se cuentan numerosas historias y leyendas. Fue rehén de los invasores otomanos hasta los diecisiete años de edad, cuando logró tomar el trono de Valaquia, del cual fue depuesto poco tiempo después. Sin embargo, en 1456, tras la Batalla de Belgrado, Vlad ascendió de nuevo al trono, tras matar a su contrincante Vladislav II, y ya no lo abandonó hasta 1462. Después vivió en el exilio hasta 1474, momento en que se lanzó de nuevo a la batalla para recuperar el cargo, lo que conseguiría en 1476. Sin embargo, en diciembre de este año caería luchando contra los turcos, rodeado de su leal Guardia Moldava.

Como su apodo Țepeș indica, tenía predilección por el empalamiento, una técnica de tortura y ejecución que consiste en introducir un palo de aproximadamente 3,50 m de longitud , por el recto, fijarlo a la carne con un clavo y después levantarlo para que la víctima muriese lentamente.

Supuestamente, entre 40.000 y 100.000 personas murieron de esta manera, o a través de otros métodos de tortura, a manos de los hombres del Empalador, durante los siete años que duraron sus sucesivos reinados: enemigos, traidores, delincuentes de todo tipo. Vlad odiaba, más que cualquier cosa, los robos, las mentiras, el adulterio, y no perdonaba a nadie por su rango; más aún, cuanto más alto era el rango del traidor, más duro era el castigo. Consiguió acabar con los boyardos decadentes de su tiempo.

Un delegado papal en la corte húngara lo describió así:

No era muy alto, pero sí corpulento y musculoso. Su apariencia era fría e inspiraba cierto espanto. Tenía la nariz aguileña, fosas nasales dilatadas, un rostro rojizo y delgado y unas pestañas muy largas que daban sombra a unos grandes ojos grises y bien abiertos; las cejas negras y tupidas le daban aspecto amenazador. Llevaba bigote, y sus pómulos sobresalientes hacían que su rostro pareciera aún más enérgico. Una cerviz de toro le ceñía la cabeza, de la que colgaba sobre unas anchas espaldas una ensortijada melena Vlad hizo y deshizo alianzas tanto con turcos como con húngaros, siempre por los intereses de su patria, Valaquia. Durante todo su reinado se caracterizó como un auténtico patriota y siempre defendió los intereses de su pueblo ya que tanto húngaros como turcos miraban a sus territorios como región a conquistar. Casi siempre contó con un ejército reducido y muchas veces utilizó las tácticas de la guerrilla (utilizaba la táctica de tierra quemada, infectaba los pozos de agua, mandaba enfermos de tuberculosis a los campamentos turcos) para luchar contra sus enemigos.

Sus hechos fueron inmortalizados por el juglar alemán Michael Beheim, en su obra poética Von ainem wutrich der hies Trakle waida von der Walachei en 1463.

Cuando Vlad supo que los turcos habían sido rechazados por los húngaros se lanzó al ataque del poder que ostentaba Vladislav II, apoyado por los húngaros y la población de origen alemán y protegido de los turcos. Junto con un contingente de Transilvania, que lideró acompañado por un noble de la Casa de Báthory, derrotó al voivoda e hizo que lo ejecutaran en la plaza pública de Târguşor (cerca de Târgovişte, la antigua capital de Valaquia, justo donde había muerto su hermano). Una vez convertido en príncipe, en 1456, los reinos cristianos lo reconocieron como tal.

La primera parte del reino de Vlad estuvo dominada por la idea de eliminar amenazas a su poder, especialmente de grupos de nobles, como los boyardos. Esto se consiguió por eliminación física, pero también reduciendo el rol económico de la nobleza: las posiciones más importantes en el Concilio de Príncipes, que iban normalmente a los más poderosos boyardos, fueron dados a individuos desconocidos, algunos de origen extranjero, pero leales a Vlad.

Para posiciones menos importantes Vlad también ignoró a los boyardos. Una de las bases del poder de la nobleza de Valaquia eran sus conexiones a las ciudades autónomas de Transilvania pobladas por gente de origen sajón. Vlad actuó contra ellas eliminando sus privilegios en relación con Valaquia y organizando ataques contra ellos.

Fue despiadado y en las ciudades donde no lo aceptaban se realizaban ejecuciones por empalamiento de hombres, mujeres y niños, como en los casos de la ciudad transilvana de Kronstadt (Brașov) y Hermannstadt (Sibiu), ambas ciudades habitadas por colonos alemanes que no querían comerciar con él o que no querían pagarle tributo. En 1459 hizo que 30 000 colonos alemanes (sajones) y oficiales fueran empalados.1 2 3

Con ello iniciaría su carrera de brutales masacres, entre las que se le atribuyen el exterminio de entre 40 000 y 100 000 personas entre 1456 y 1462, hechos detallados en documentos y grabados de la época, que pusieron de manifiesto su gusto por la sangre y el empalamiento, por lo que se le comenzó a llamar Țepeș que significa en rumano: Empalador

Venganza contra los nobles boyardos

Una de sus acciones de empalamiento masivo fue en su venganza contra los boyardos, asesinos de su padre y de su hermano mayor. Vlad llevó a cabo esta venganza en la Pascua de 1459, invitando a los boyardos a una gran cena de Pascua y pidiéndoles a éstos que se pusieran sus mejores galas. Cuando terminaron de cenar, Vlad mandó empalar a los más viejos, mientras que a los jóvenes los obligó a ir desde Târgovişte hasta un castillo en ruinas que había en un monte cercano al río Argeş. Los boyardos fueron a pie y muchos perecieron en el camino, pero los que llegaron aún con vida fueron obligados a construir el castillo de Drácula y, así, sus preciosas ropas de gala quedaron convertidas en harapos, mientras, obligados a construir el castillo, iban muriendo de cansancio y agotamiento a lo largo de los meses ante el deleite del Empalador.

A Vlad le gustaba organizar empalamientos multitudinarios con formas geométricas. La más común era una serie de anillos concéntricos de empalados alrededor de las ciudades a las que iban a atacar. La altitud de la estaca indicaba el rango que la víctima había tenido en vida. Con frecuencia, Vlad los dejaba pudriéndose durante meses. Un ejército turco que pretendía invadir Valaquia se volvió atrás, aterrado, cuando encontró a varios miles de empalados descomponiéndose en lo alto de sus estacas, a ambas orillas del Danubio.

Luchó y descargó toda su brutalidad tanto contra cristianos como contra musulmanes. Defendiendo lo que le convenía en cada momento, luchaba contra aquél que le hiciera pagar tributos.

Tanto musulmanes como cristianos lo tenían por maldito, quedándose él en una posición media, obligando a musulmanes de su país a luchar contra los musulmanes turcos y a los católicos a matar ortodoxos.

El día de San Bartolomé de 1459, Vlad hizo empalar a la mayoría de los sajones de Brașov, una ciudad transilvana que se había rebelado contra él, ya que habían apoyado al pretendiente Dan II junto con desleales húngaros y rumanos, y a continuación organizó un festín en el centro de este nuevo bosque de empalados aún aullantes, frente a la tarima donde un verdugo descuartizaba lentamente a los cabecillas de la sublevación y sus familias. La peculiar celebración duró hasta muy entrada la noche, cuando, para iluminarse, Vlad y su ejército prendieron fuego a la ciudad ante los ojos de sus 30.000 agonizantes ciudadanos. Incluso a los que no mandó empalar los amontonó e hizo que sus soldados los mataran a sangre fría con espadas, picas y cuchillos. Poco después atacó las ciudades de la región Ţara Bârsei, en donde también hubo varios empalamientos.

Al año siguiente arrasó las ciudades de Amlaș y Făgăraș por rebelión, resultando la gran mayoría de sus habitantes empalados, quemados o muertos en combate. Estas ciudades tardaron varias generaciones en recuperar su población, quedando desiertas algunas de ellas durante un siglo. Vlad, al firmar la paz con Transilvania, exigió que este principado no acogiera a ningún enemigo y que le pagara un tributo de 15.000

Conflictos externos

Una vez que hubo resuelto los conflictos internos, Vlad se alió con los húngaros, especialmente con el rey de Hungría Matías Corvino (hijo de Iancu de Hunedoara). En 1459 dejó de pagarles tributos, y en 1460 se alió con Corvino y lanzó una serie de campañas contra los turcos. Aunque las campañas resultaron exitosas al principio, no le proporcionaron victorias duraderas, debido tanto al escaso apoyo del mencionado rey húngaro como a los limitados recursos de Valaquia.

En 1461, Draculea libró una de sus más famosas batallas. El Sultán turco Mehmed II, conquistador de Constantinopla, le tendió una trampa. Envió a su encuentro al colaboracionista griego Catavolinos, en calidad de embajador, para citarlo en Giurgiu, puerto danubiano cerca de Bucarest, con el fin de “solucionar un pequeño problema fronterizo”. En el lugar de la cita esperaba un destacamento al mando del general Hamza Beg. Vlad Tepes fingió caer en la trampa y se presentó con parte de los tributos pendientes e incluso algunos presentes para el sultán pero, a su vez, llevó consigo a un nutrido ejército de caballería que derrotó a los turcos con relativa facilidad. Después de esta batalla, Catavolinos y Hamza Beg fueron conducidos junto al resto de los prisioneros hasta Târgovişte, donde murieron empalados, aunque otras fuentes aseguran que Hamza Beg fue abandonado con vida en la frontera tras serle cortados los pies y las manos.

Este mismo año, Mehmed II, un hombre al que no se le conocía precisamente por su repugnancia ante la efusión de sangre, retrocedió cuando pretendía invadir Târgovişte y volvió a Estambul enfermo de violentos vómitos ante la visión del Bosque de los Empalados. Este peculiar “bosque” era un valle donde se habían talado todos los árboles para obtener estacas. Estacas suficientes para empalar a más de 23.000 prisioneros turcos, húngaros, rumanos, búlgaros y colonos alemanes y sus familias empalados allí mismo, repartidos por todo el valle, en lo alto de los palos.

Animado por estos éxitos, Vlad III cruzó el Danubio y penetró en territorio otomano, donde derrotó a las tropas turcas. El 11 de enero de 1462 Draculea envió una misiva a Matías Corvino, informándole del recuento de las cabezas de 24.000 enemigos, a los que había que sumar los muertos en los incendios de sus casas, cuyos cadáveres no fueron recuperados. Además de la carta también envió al rey húngaro dos grandes sacos con orejas, narices y cabezas de sus víctimas. Fue tal el terror desatado entre los turcos por estas incursiones que buena parte de la población musulmana de Estambul abandonó la ciudad por miedo a que fuera conquistada por Vlad con el apoyo de los numerosos habitantes que aún echaban de menos el esplendor bizantino.

Enfurecido por el avance de los valacos, Mehmet II atacó ese año con un ejército de 150.000 hombres (según una carta que él mismo escribió a un gran visir) y una flota que ascendió por el Danubio. Estas tropas incluían a 4.000 soldados de caballería comandados por Radu el Hermoso, hermano de Vlad III. No hay acuerdo respecto a la cantidad de hombres de los que dispuso Draculea, pero diversas fuentes barajan cifras entre los 22.000 y los 30.900. Lo que sí es seguro es que Vlad III no pudo evitar que los turcos ocuparan la capital, Târgoviște (4 de junio de 1462), por lo que se sirvió de estrategias como la guerra de guerrillas y la tierra quemada para enfrentarse a los turcos durante la primavera y el verano de 1462, además de diversos ataques. El más importante tuvo lugar entre el 16 y 17 de junio, cuando Vlad y algunos de sus hombres disfrazados con ropas turcas se introdujeron en el campamento turco e intentaron asesinar a Mehmed. Además, para desmoralizar a los invasores, ordenó evacuar todas las ciudades de Valaquia y sacar de ellas cualquier objeto de valor. Éstos se retiraron tras fracasar en el asedio a la fortaleza de Chilia (al sur de Moldavia), con sus tropas diezmadas por la peste, y dejaron a Radu el Hermoso para que continuara la lucha.

Esta sería la última gran batalla de Draculea. Pese a las victorias, a Vlad se le oponía la nobleza, que apoyó a su hermano Radu. Mehmet II, una vez en Estambul logró, usando una serie de intrigas que incluyeron la falsificación de documentos, que Matías Corvino encarcelase a Vlad III en agosto de 1462.

El ejército turco, dirigido por su medio-hermano Radu, rodeó la fortaleza de Poenari, donde se había refugiado el príncipe valaco. Un arquero lanzó una flecha a través de la ventana, avisando de que el ejército turco se acercaba. McNally y Florescu explican que el arquero era un antiguo sirviente de Vlad, que lanzó el aviso por lealtad, pese a haberse convertido al Islam para escapar de la esclavitud por los Turcos. Su mujer, la princesa Cnaejna, al leer el mensaje se arrojó a un afluente del río Argeş para evitar ser apresada. De acuerdo con la leyenda, dijo que “prefería que su cuerpo se pudriera y ser comida por los peces del Argeș antes que ser apresada por los turcos”. Hoy, el afluente es llamado Râul Doamnei (el río de la dama). El mismo Vlad fue recluido en la torre real cerca de Buda, tomando posesión del trono su hermano Radu, quien actuó como un títere de los turcos.

Último ascenso al poder de Valaquia

No se sabe por qué, Draculea fue liberado en torno a 1474, pero no hay duda de que participó en la batalla de Vaslui (en la región de Iaşi, Moldavia), junto al príncipe Esteban Bathory de Transilvania. Juntos invadieron Valaquia con un ejército formado por transilvanos, boyardos valacos y un pequeño número de moldavos enviados por el primo de Vlad Draculea, el príncipe Esteban el Grande de Moldavia. Tras esta batalla Draculea recuperó el trono, pero Esteban Bathory volvió a Transilvania, dejándolo en una posición muy débil frente a sus enemigos.

Su última acción fue tres días después, cuando Vlad se lanzó a atacar a los turcos. Estos habían preparado otro gran ejército para conquistar Valaquia y poner en el poder a Basarab Laiota. Los turcos estaban apoyados por los nobles boyardos, quienes les dejaron vía libre para penetrar en Valaquia. Y fue Basarab quien se lanzó contra Vlad Dracula en una emboscada en la que murieron él y la mayoría de su guardia personal de moldavos, de los que sólo quedaron diez soldados. Tras su muerte, su cara y su cabellera fueron separadas del cráneo y llevadas como trofeo a Estambul.

Tradicionalmente se ha considerado el monasterio (“la isla”) de Snagov como el lugar de enterramiento de Drácula, y ciertamente se encuentra allí, junto al altar, una tumba con su nombre, aunque en su interior sólo se han hallado restos de animales. La posible explicación parece ser, como desvela el documental “Los padres de Drácula” (Bloodlines: Dracula’s family tree), que los monjes griegos, que se hicieron tiempo después con el monasterio, no quisieron que un personaje tan despiadado estuviera enterrado en el lugar más sagrado del monasterio, así que sacaron sus restos y los enterraron en otra tumba junto a la entrada. Esa tumba se derrumbó por efecto de una riada y los restos de Drácula se perdieron en el lago. Las excavaciones de 1932 encontraron el sepulcro del voivoda vacío; no obstante, su cadáver decapitado y ataviado con la vestimenta de su rango fue hallado a unos metros. Los restos, muy mal conservados, se perdieron durante la década de 1940.

Vlad III tuvo dos hijos con la princesa Cnaejna de Transilvania: Vlad IV Ţepeluş, muerto en 1500 y Minhea III (1462-1510), príncipe de Valaquia de 1508 a 1510.

Víctor Valera Mora (El Chino)

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Víctor Valera Mora (Valera, 27 de septiembre de 1935 – Caracas, 29 de abril de 1984)

Fué un poeta venezolano perteneciente a la Generación del 58.

En 1951 se residencia junto a sus padres Antonio Isidro Valera y Elena Mora en San Juan de los Morros, donde transcurre su adolescencia. En 1956 obtiene el título de bachiller en filosofía y letras en el liceo Santa María de Caracas. Inicia estudios de Sociología en la Universidad Central de Venezuela, de donde se gradúa en 1961.

Ese mismo año se realiza una modesta edición artesanal de su primer libro Canción del soldado justo, Ediciones Luxor. Comparte con los poetas Caupolicán Ovalles, Ángel Eduardo Acevedo y Luis Camilo Guevara como miembro de la «Pandilla Lautréamont».

En 1969 se residencia en Mérida, donde trabaja en la Dirección de Cultura de la Universidad de Los Andes. Dos años después, publica Amanecí de bala, con portada del pintor Carlos Contramaestre, en Impresora Regional Andina. En 1972 aparece Con un pie en el estribo en Ediciones La draga y el dragón. Entre 1974 y 1976 trabaja en la exposición de La Gran Papelería del Mundo.

En 1979 publica 70 poemas stalinistas, con portada del pintor Mateo Manaure, con el cual gana el Premio de Poesía del Consejo Nacional de la Cultura en 1980.

Por cinco años (1976-1981) se desempeña como promotor cultural del Consejo Nacional de la Cultura (CONAC). El 29 de abril de 1984 fallece.

Diez años después aparece Del ridículo arte de componer poesía, publicación póstuma que recoge la producción poética de Valera Mora entre 1979 y 1984.

En 2002 el Fondo Editorial Fundarte publica sus Obras completas.

Rasputín

Grigori Yefímovich Rasputín (en ruso: Григо́рий Ефи́мович Распу́тин) (22 de enero de 1869 – 29 de diciembre de 1916) fue un místico ruso con una gran influencia en los últimos días de la Dinastía Romanov. Rasputín es la transcripción al español procedente de la francesa, aunque más acorde con la pronunciación en ruso es la forma Rasputin.1 También fue conocido como «el Monje Loco».

En su lugar de origen pretendía darse una apariencia de Jesucristo y tenía fama de sanador mediante el rezo, razón por la cual, y gracias a una amiga de la zarina llamada Anna Výrubova, en 1905 fue llamado al palacio de los zares para cortar una hemorragia de su hijo único Alexis Nikolaevich de Rusia, que padecía de hemofilia. El zarevich efectivamente mejoró —algunos investigadores sostienen que fue mediante hipnosis— y la familia Romanov, especialmente la zarina Alejandra, cayó bajo la influencia de este controvertido personaje.

Primeros años

Muchos datos sobre los primeros años de la vida de Rasputín son enormemente inseguros. Incluso era más joven de lo que creían sus contemporáneos ya que, aunque se ha constatado que nació en 1869, antes se pensaba que lo había hecho a principios de la década. Rasputín nació y se crio en un pequeño pueblo de Siberia Occidental llamado Pokróvskoye, que pertenecía entonces a la región de Tobolsk, actual Óblast de Tiumén, y está a unos 300 km al este de los Urales, en la orilla izquierda (norte) del río Turá. Es posible, como era habitual entre los campesinos rusos, que su nombre derive de un seudónimo y provenga de la palabra rasputnyi, «disoluto».

Rasputín fue singular desde su más tierna infancia, en la que se arrancaba los pañales. Le resultaba muy difícil concentrarse y no sabía relacionarse con otros niños. Según su hija, a los catorce años la idea de que «el reino de Dios está en nosotros» le hizo «correr a esconderse en el bosque, temeroso de que la gente notara que le había ocurrido algo inimaginable». Cuando se hubo recuperado volvió a casa con «la sensación de una luminosa tristeza».

Más o menos a esa edad, harto de soportar de que otros niños lo llamasen «enclenque», un día se revolvió y les dio una tunda. Aunque se arrepintió de aquello, pues no era violento, se hizo más sociable desde entonces, y era capaz de ir al mercado de Tiumén (80 km al oeste) a vender el centeno de su padre.

Pero en conjunto Rasputín siguió siendo un muchacho demasiado disperso como para convertirse en un hombre de provecho. Empezó a beber y lo detuvieron junto con otros por el robo de unos caballos. Finalmente, la asamblea rural lo absolvió, aunque los demás fueron desterrados a Siberia Oriental.

Cuando tenía alrededor de 18 años se marchó a meditar al monasterio de Verjoturye (Óblast de Sverdlovsk), aunque también es posible que fuera enviado allí como pena por robar. Su experiencia durante los 3 meses escasos que permaneció en el recinto claustral, junto con una visión de la Virgen que presenció a la vuelta del monasterio, lo llevaron a convertirse en un místico. Ingresó poco después en una secta cristiana condenada por la Iglesia Ortodoxa Rusa conocida como jlystý, es decir flagelantes.

Los jlystý creían que para llegar a la fe verdadera hacía falta el dolor. En las reuniones de esta secta las fiestas y orgías eran constantes y Grigori se convirtió en un acérrimo integrante. El ingreso en esta congregación marcó al profeta siberiano de por vida, y explica la notoria vida sexual que tuvo en años posteriores y que acabó ennegreciendo su reputación de hombre santo.

Tras abandonar la secta conoció a un iluminado llamado Makari, el cual ejerció una enorme influencia sobre Rasputín. El 2 de enero del año 1889 (según el calendario ortodoxo) se casó con Praskovia Fiódorovna Dubróvina con la que tuvo tres hijos: Dmitri (Demetrio), Maria (María) y Varvara (Bárbara). Se sabe que engendró más hijos bastardos con otras mujeres. En 1901, se marchó de su región natal y se hizo peregrino. Estuvo dos años viajando por tierras eslavas, Grecia y Tierra Santa. Aprendió mucho de historia, esoterismo, teosofía, viejas religiones y tradiciones. En 1903 vuelve de nuevo a Rusia. Deambula por las calles de San Petersburgo siendo considerado como un adivino popular y empezó a albergar el objetivo de relacionarse con la familia real.

Influencia en la monarquía rusa

Rasputín no solo se ganó el favor de la familia real, sino que también buena parte de la aristocracia se rindió a él. Esto se debió sobre todo a su carisma personal. En la medida en que el carisma pueda explicarse, el suyo era producto de los siguientes factores: una mirada muy fija y penetrante (era de pelo castaño pero de ojos azules muy claros); un verbo fácil y calculadamente ambiguo (alguien dijo que sus frases nunca constaban de «sujeto, verbo y predicado», sino que siempre faltaba algún elemento) que parecía el de un oráculo; un gran atractivo para con las mujeres basado, además de en su físico y en su intuición, en su conocimiento de las Escrituras y en cierta tradición religiosa rusa que sigue prácticas orgiásticas como camino a Dios. Finalmente, la época de Rasputín era de romanticismo filoeslavo, y él, ruso de la profunda Siberia, espetaba a los nobles, muy emparentados con la aristocracia europea (sobre todo con la alemana): «No tenéis una sola gota de sangre rusa»

Sin embargo, fue muy atacado por aquellos cortesanos y nobles que se sintieron amenazados en sus intereses y propagaron rumores que sirvieron de alimento para los revolucionarios enemigos del régimen zarista. El zar sólo lo toleraba en la medida que la zarina lo aceptara, aunque no había decisión del zar que no pasara por la supervisión de Rasputín. Durante la Primera Guerra Mundial fue acusado de ser un espía alemán y de influir políticamente en la zarina, que era de ascendencia alemana, en sus nombramientos ministeriales cuando el zar estuvo ausente por la guerra. Este hecho fue desastroso para la permanencia del régimen zarista.

Considerado amigo íntimo del zarévich Alexéi Nikoláievich y su «médico» personal, ya que este le proporcionaba una especie de «hipnosis curativa» y le ofrecía la seguridad que su sobreprotectora madre no podía ofrecerle, el futuro de la dinastía Románov estaba en sus manos. Si él no salvaba de la muerte al hemofílico zarévich la especulación sobre el heredero al trono quedaba abierta. Gracias a esas aparentemente milagrosas curaciones la zarina Alexandra confió ciegamente en el curandero, ya que las pruebas de sanación que le producía a su hijo eran inexplicables. Confió también en los vaticinios del monje sobre los destinos de la santa Rusia, a la cual veía Rasputín en sus visiones «envuelta en una nube negra e inmersa en un profundo y doloroso mar de lágrimas»

 Muerte de Rasputín.

El príncipe Félix Yusúpov (que, según se dice, era un homosexual atraído por Rasputín) y el primo del zar, el gran duque Demetrio Románov, decidieron finalmente asesinarlo en Petrogrado la noche del 29 al 30 de diciembre de 1916 para acabar con su influencia sobre la zarina de origen alemán.

Finalmente, tras varios intentos previos de acabar con él, Rasputín murió 24 días antes de haber cumplido los 48 años de edad. El príncipe Yusúpov escribió posteriormente un relato en donde contaba punto por punto los sucesos ocurridos en la última noche de Rasputín. Pues, al parecer, el monje ruso primero fue envenenado y más tarde tiroteado, y cuando lo creían muerto, envolvieron su «cadáver» en una alfombra y lo tiraron al río Neva. Pero luego, en la autopsia, se descubrió que murió ahogado.

Investigaciones recientes ofrecen la versión de que para el asesinato de Rasputín se contó con la participación de los servicios secretos británicos, en donde un agente que residía por entonces en Petrogrado, llamado Oswald Rayner, bajo el mandato de otro agente llamado John Scale, participó directamente en el asesinato de este personaje.

Personalidad

Rasputín llevaba en su juventud la vida típica de un campesino siberiano, hasta que sufrió su «conversión». Era un hombre muy alto, de hábil y elocuente poder oratorio, personalidad abrumadora, de aspecto un tanto tosco, grosero a veces, violento, tenía una mirada muy penetrante y era poseedor de un carisma profundo. Amaba y odiaba efusivamente. Era un actor soberbio y convincente, se sabía poseedor de estas habilidades y las usó inteligentemente en su provecho

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En su época había rumores de que era una persona licenciosa y de que se lo había visto numerosas veces borracho y en compañía de prostitutas. Sus relaciones con sus discípulos, sus visitas de alcoba, en su mayoría mujeres de la alta sociedad rusa, también eran polémicas. Una de sus máximas era: «Se deben cometer los pecados más atroces, porque Dios sentirá un mayor agrado al perdonar a los grandes pecadores». Sin embargo, los historiadores no han encontrado pruebas concluyentes que afirmen esta vida licenciosa. Independientemente de su veracidad, esta reputación ha sido trasladada a varias biografías, películas e incluso canciones.

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ZEN (vida de Dogen)

Película japonesa dirigida por Takahashi Banmei (2009)

Eihei Dōgen, también Dōgen Zenji o Dōgen Kigen o Koso Joyo Daishi (literalmente gran maestro) (19/01/1200 — 22/09/1253) fue un maestro budista japonés y el fundador de la escuela Sōtō Zen en este país. Nacido en Kioto en el seno de una familia noble, quedó huérfano de padre y madre a muy temprana edad, siendo adoptado por uno de sus tíos. A los 13 años, entró como novicio en el Monte Hiei, centro de la escuela Tendaishū. En la primavera de 1223 partió hacia China, regresando a Japón en 1227 tras haber sido reconocido por el maestro Rujing como maestro de la escuela Cáodòng.

Tras su regreso, desarrolló su actividad religiosa en templos cercanos a Kioto, reuniendo a su alrededor una comunidad de seguidores de la nueva escuela del Budismo Zen. En 1243, se trasladó con ellos a Echizen, en la actual prefectura de Fukui. En esta región, fundó el templo Eihei-ji, que se mantiene hasta la actualidad como uno de los dos templos principales de la escuela Sōtō Zen.

El Zen de Dōgen

En el corazón de la variedad de Zen que enseñó Dōgen hay una serie de conceptos clave, los cuales son recalcados de forma repetida en sus escritos. Todos estos conceptos, sin embargo, están íntimamente interrelacionados unos con otros en el grado en el que todos están directamente conectados con zazen, o la meditación sentada, la cual consideraba Dōgen que es idéntica al Zen, como se expresa claramente en la primera frase del manual de enseñanza de 1243 “Zazen-gi” “Principios de Zazen”): “Estudiar el Zen… es zazen”.

Cuando hace referencia a zazen, Dōgen a menudo se refiere específicamente a shikantaza, traducible libremente como “nada más que sentarse” o “sólo sentarse”, que es un tipo de meditación sentada en la cual el meditador se sienta “en un intenso estado de atención concentrada que está casi libre de pensamientos, no dirigida sobre objeto alguno, y unida a ningún contenido en concreto”.

Su obra maestra, el Shōbōgenzō, es una de las cumbres de la literatura Zen.
Escrita a lo largo de más de veinte años, se compone en sus ediciones canónicas de 92 libros. Dōgen trató en ellos una gran variedad de temas, desde indicaciones prácticas para la organización de la vida monacal o la correcta práctica del zazen, a recuerdos de su viaje a China o reflexiones filosóficas, entre las cuales destaca su concepción del tiempo.

Genghis Khan, el conquistador mongol

Nacido en las proximidades del lago Baikal, Genghis Khan fue hijo de Yesugei, cabecilla de los Kyat, una pequeña tribu nómada del Este de Mongolia, vasalla del Imperio Chino. De nombre auténtico Temudjin, sus seguidores le otorgaron el título principesco de Ghenghis Khan. Huérfano a los diez años, pasó a formar parte del servicio del señor de los Kereit, Ong Qan Togril. A los trece años se convirtió en jefe tribal y, tras derrotar a los merkits y a los tártaros, se proclamó gobernante de la Mongolia oriental en 1203 y de la occidental en 1206. Agrupó a las diferentes tribus mongoles, lo que le facultó para emprender la guerra contra el poderoso imperio chino, llegando hasta las puertas de Pekín en 1211 y obligando al emperador Si-Hia a declararse vasallo suyo. Su marcha victoriosa obligó a China a firmar la paz, si bien la guerra se reanudó en 1215, tomando Pekín y conquistando las zonas central y meridional de China. Intentó entonces extender sus dominios hacia el oeste, logrando invadir regiones como el Kharizim, Turkestán, la Tranxosiana, el Khorasan y el Quersoneso entre 1218 y 1225. Sus dominios se extendían por las actuales China, Corea, India, Irán, Irak, Turquía, parte de Rusia y algunos países europeos.

Henrique José Millán Medina

Bibliotecólogo, poeta y ensayista venezolano, promotor de lectura en diversas comunidades y desarrollador de herramientas 2.0 para la promoción y difusión de los servicios de bibliotecas.

Miembro de los colectivos literarios:

Poetas en Tránsito, El Primer Fuego y la Sociedad de Poetas Andrés Eloy Blanco, tiene tres obras publicadas la primera “Desde el patio del limonero” editado por la editorial “El Pez Soluble” en el año de 2006 y en 2008 publica “Hay algo que reza” editado por la cooperativa editorial “Giraluna”. 

En 2013 edita “Construcción de la Luz” cuaderno literario a cargo de la editorial “Giraluna” y la Casa del poeta Peruano.

Ha sido ganador del 1er y 3er Concurso de cuentos y poesía breve de la “Librería Mediática”.

Obtuvo un reconocimiento por el Círculo Editorial “Darío Ramírez” (PDVSA) por su ensayo tiutlado “Vigencia Internacional del Ideario de Simón Bolívar”.

Ha compartido talleres literarios con los maestros:

Luis Alberto Crespo, Gustavo Pereira, Rafael Cadenas, Juan Antonio Calzadilla y Luis Darío Bernal Pinilla.

NERUDA: cerca de la sangre, más allá de la tinta

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Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de continente, una parte de la tierra.; si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad; por consiguiente nunca hagas la  pregunta por quien doblan las campanas: doblan por ti. John Donne
  • Ni àngel ni demonio
No conocì personalmente a  Neruda,  solo sabía de su voz gangosa por los longplay  de sus 20 Poemas de amor y una Canción desesperada, de lecturas dispersas, historia y aventuras del poeta por España y el mundo, presentaciones como candidato a la presidencia de Chile, de sus idas y venidas  por la geografía chilena, y su eterno retorno a Isla Negra.  Un personaje atravesado por la  política y la historia de Chile, por toda una época, poeta materialista, esencialmente chileno, siempre estaba en boca de poetas, de quienes se interesaban por las ideas y acontecimientos sociales.
Borges,  T.S. Eliot,  Lihn, Guillèn, Juan Ramón Jimènez,   De Rokha,  Huidobro,  Octavio Paz, Roberto Bolaño,  todos  le daban duro a Neruda y al poeta, por a, b, c razones, y  tardíamente también Gonzalo Rojas. El diario virtual chileno El Mostrador, tiene como carta de presentación cultural de la “prensa chilena,” una entrevista a Gonzalo Rojas, donde el poeta de La miseria del hombre, califica a Neruda de “huevón arribista, saca cuentas y mala persona.”  Criticaba el poeta de Lebu los versos cortos de Neruda, a los que les atribuía debilidad.  Hay quienes hablan de la infertilidad de la poesía chilena y la adjudican a que Neruda era un poeta “total” . Lo cierto es que la poesía chilena gozó de buena salud en vida de Neruda y posteriormente. La muestra es muy diversa. Rosamel del Valle, Humberto Días Casanueva,  Gonzalo Rojas, Nicanor Parra, Miguel Arteche, Eduardo Anguita, Armando Uribe Arce, Enrique Lihn, Jorge Teillier , Oscar Hahn y una docena de otros   poetas. Todo gira entorno, para algunos, a la rueda  de la buena fortuna y mala leche nerudiana. Nicanor Parra instaló su propio bombo y orquesta, un longplay de una larguísima duración, frente a Neruda en vida y muerte, y no se ha detenido con su antipoesía en las proximidades de Isla Negra. ¿La lista es más larga y generosa que la sombra nerudiana? Los enemigos políticos formaban parte de una orquesta aparte y suelen prolongarse con el tiempo con una nueva retórica. En su tiempo, Neruda respondió  con ferocidad a sus detractores y también con su silencio.
Nunca  leì  que Gabriela Mistral atacara a sus pares o colegas en Chile y menos a  Neruda, quien fue su amigo en todas las distancias. Curiosamente, de los grandes poetas que han dejado Chile para vivir en el extranjero para siempre, la Mistral es  la que cumplió ese objetivo: no retornò sino muerta. Neruda iba y venìa, Huidobro lo mismo, Parra estudiò en el extranjero y viajò, pero siempre regresò y se quedó. Gonzalo Rojas deambulò y regresó becado a Chile.  José Miguel Varas volviò de Moscú. Hahn viviò décadas en Estados Unidos y retornò.  Poli Délano, regresó de Mèxico.  Antonio Skármeta de Alemania, al igual que   Carlos Cerda, pero de alemanias distintas.  Millàn en Canadà y volvió. Hernán Uribe Arce, se vino de Parìs. Omar Lara de Rumania a Concepciòn. En este ir y venir, Enrique Lihn, querìa salir, y en verdad partió esporádicamente, pero  siempre regresó a su “horroroso Chile”. ¿Cada cierto tiempo, Chile expulsa a sus poetas? Efraìn Barquero se ha quedado en Marsella, Francia. Waldo Rojas, en Parìs.  Welden en Sevilla. David Rosenmann-Taub, en Estados Unidos.  La diáspora es màs grande y sigue dando vueltas. Algo tiene esa tierra entre montañas y mar, Gabriela Mistral no pudo salir de su Valle de Elqui, al menos, en su poesía. Pidió finalmente volver como un bumerang sin màs partidas. ¿De tumbo en tumbo los poetas vuelven a su matriz? Bolaño, màs narrador que poeta o màs poeta que narrador, en verdad no volvió  e hizo dispersar sus cenizas en el mar Mediterráneo. Es tal la variedad de situaciones, que uno puede llegar a pasar por encima de la historia y sus alrededores. Revisando el pasado  e Internet, leo una nota de Poli Délano, que Armando Cassigoli, cuentista y novelista,  pidió que sus cenizas fueran esparcidas en Valparaíso. Así regresó del exilio de México, porque la Junta Militar solo le dio un permiso de 20 días para visitar el país, ya había perdido una pierna. Al poco tiempo murió en el exilio. Alguien me dijo al finales de los ochenta, en estos días hizo escala en Panamá Cassigoli. Lamentè no  haberlo visto.
No fue santo ni demonio y después de todo, lo que queda es la obra, algún poema, lo que se  puede ser  y lo que no se es, la suma de los pájaros y espantapàjaros. Neruda fue su presente perpetuo, viajó alrededor del mundo y de sì mismo. Devoraba palabras y geografía. La  poesía chilena y Chile mismo,  lo transformaron en su referente e inclusive novelistas como Bolaño, Lafourcade, Skármeta y Edwards,  le han dedicado libros , sin hablar de Parra, que es punto y aparte en el tema nerudiano.
  • Poeta público
El más público de los poetas  de América latina, amado y odiado en Chile y el mundo. Pocas veces he visto a un poeta en el ojo de la tormenta por tantas décadas y ser foco de atención màs allà de su poesía. Un símbolo  y referente de la Guerra Frìa. En Chile lo leìan moros y cristianos,  a diestra y siniestra, se había acuñado un nombre que no era el de Neftalì Reyes ni de Pablo Neruda, sino el  Vate.  ¿Adivino, vaticinador, profeta?  Enrique Lihn, un crìtico tenaz de Neruda y su obra, le  llamò en uno de sus escritos, el último de los Aedos. Un cantor épico de la antigua Grecia, nos querìa decir Lihn, y algunos piensan que  la  mejor poesía es aquella que pareciera escrita para todos los tiempos y que trata de temas simples, comunes a cualquier ser humano en cualquier lugar del mundo. Homero es el clásico Aedo de todos los tiempos.
Le ayudò la historia, su época, los acontecimientos, me dijo Lihn, había muerto hace unos días Neruda y los rumores en Santiago eran  espesos, una madeja indescifrable  de acontecimientos, y uno de ellos era un poema del Vate que circulaba de boca en boca, de mano en mano, y se trataba de los Generales traidores, referido a España, aplicado  al Chile del momento. Neruda se seguía viviendo, como  había pronosticado.
A su manera  se instaló en la historia cotidiana y participó como protagonista, escribió, escribió, escribió y es lo mismo que estaría haciendo ahora frente a la crisis  nuclear en la Península de Corea, mientras la humanidad  enmudece ante el horror. Estamos en manos de los grandes y perversos titulares, de la imagen mediática que va y viene por un mismo canal.
  • Dignificò “la profesión”
Independientemente de su filiación política, su Canto a Stalin, del cual se desligó finalmente, del poeta inmerso en el YO, está el poeta de las Residencias en La Tierra, Canto General, Odas elementales, del amor y Tentativa del hombre infinito.
Màs allá de su estudiada y criticada poesía, pienso en este minuto que Neruda  nos legó un respeto hacia la poesía y el poeta, dignidad podría ser el calificativo, ya que demostró que el poeta no debe ser necesariamente un “muerto de hambre” para escribir poesía y que la poesía puede llegar a ser un artículo de primera necesidad en una sociedad solidaria y humanista. La poesía no está maldita, ni malditos son los poetas, ni los que leen poesía.
Ser  poeta ha sido un sinónimo de” fracasado”, de alguien cuya “mercancía son las palabras”, algo sospechoso, innecesario. Las palabras sólo   son útiles para los grandes titulares y los púlpitos, o aquellos discursos  grandilocuentes para salvar  el mundo, mientras los cañones lo hunden al ritmo de la vieja retórica de la fuerza.
No ha cambiado mucho la atmósfera para la poesía, el mundo del espectáculo, el siglo más fenicio de todos quizás, ha sepultado con la imagen banal la palabra o ha creído lograrlo. La prosa es màs  permitida, no así la palabra secreta, transgresora, de la poesía, y  se crece con el tiempo la respuesta de Neruda cuando el ejército de Chile allanó su casa en Isla Negra para buscar armas. Cuando el oficial ingresó al cuarto de Neruda convaleciente de su enfermedad,  el Vate de Isla Negra le dijo: Busque, nomás, capitán. Aquí hay una sola cosa peligrosa para ustedes. El oficial dio un salto. ¿Qué cosa?, preguntó alarmado, llevándose una mano, quizás, a la funda de la pistola, cuenta  Jorge Edwards. ¡La Poesía, dijo el poeta…. Una vez más, con ironía, Neruda reivindicaba el valor de la poesía, su peligrosidad para el establecimiento conservador y  aquellos que no combaten con ideas.
Al mar  de la retórica nerudiana se agitaba uno opuesto, no sòlo lìrico o antipo+ético, sino de la  sigilosa Manu Militari. Su casa de Santiago, La Chascona, en las faldas del cerro San Cristóbal, sería virtualmente arrasada por los soldados de Chile.
  • Estaba en la mira militar

Neruda estaba en la mira, como Vìctor Jara y todos los intelectuales, artistas y periodistas de izquierda, como quedó demostrado en los hechos del 11 de septiembre en adelante. ¿Historia, la historia pasa, y la memoria queda?  La Junta Militar prohibió las Memorias del poeta (Confieso que he vivido) , cuyas páginas finales escribía cuando incendiaban La Moneda.
(Pinochet diría años después a los “muertos y desaparecidos que trabajaron con el gobierno de  Allende”, que pidieran perdón por el daño que le hicieron al país)
Muerto Neruda en circunstancias sospechosas  en la Clínica Santa Marìa, de acuerdo con versiones de su esposa Matilde Urrutia y de su chofer Manuel Araya, quienes le cuidaban en esos días. Araya, quien  tiene una versión de primera mano de esos días, y denunció que Neruda fue asesinado por envenenamiento, exactamente una inyección en su estómago. “Pesaba 132 kilos cuando falleció”, dijo Araya, y Matilde  aseveró que el “cáncer estaba dominado”, nadie esperaba un desenlace fatal. Cuando Araya  fue distraído de la vigilancia que ejercía sobre la salud del poeta, ya que fue enviado a comprar una medicina (urogotán) por parte del médico, fue detenido a la salida de la clínica, golpeado, herido de un balazo y conducido al Estadio Nacional donde quedó retenido y fue torturado. Neruda llamó a Isla Negra donde se encontraba su esposa recogiendo pertenencias personales porque se iban a México exiliados (huésped de honor) y dijo textualmente: “Entró un doctor, me puso una inyección en la guata y tengo mucha fiebre”. Son algunos de los curiosos hechos además de las  conocidas declaraciones del embajador de México en Chile en esa época, Gonzalo Martínez Corbalá. Martínez aconsejò a los chilenos a que hicieran un exhaustiva investigación sobre lo ocurrido con Neruda en la Clìnica Santa Marìa, donde el hijo del ex presidente Frei dijo que su padre fue asesinado por órdenes de la Junta Militar. Con esos antecedentes y las declaraciones ante el juez Mario Carroza de la ex enfermera de Neruda, que dijo: “mataron al poeta, le inyectaron aire”, se ordenò la exhumación de su cuerpo. Es el caso Neruda.

  • Exhumación y verdad

El próximo  8 de abril se exhumarán los restos de Neruda, cuyo cadáver deambuló por el cementerio en una tumba anónima, hasta que  en 1991, una vez asumió la democracia en Chile, fue enterrado en Isla Negra como él había  dispuesto en su momento. ( “Compañeros, enterradme en Isla Negra, / frente al mar que conozco, a cada área rugosa de piedras/ y de olas que mis ojos perdidos/ no volverán a ver …Canto General.)    40 años después de su extraña muerte, que no sabemos  si los análisis arrojarán  los resultados libres de toda duda, por el tiempo pasado y porque es màs difícil tener una idea definitiva cuando se trata de tóxicos, han dicho algunos especialistas. Pero las pistas que se conocen y que algunas se recogen en esta historia, apuntan  hacia una clara sospecha que no se debió al cáncer a la próstata. Un informe habla de un infarto debido a una medicación.
Todo es historia màs o menos ordenada en hechos. La memoria y la verdad son otro paseo, para algunos. Quienes no dejan de poner  el ojo en la poesía nerudiana, vaticinan que sobrevivirán unos pocos libros del Vate, èstos son los màs generosos críticos. Otros, salvan unas 200 o 300 páginas, algunos hablan de poemas, Borges se conformaba con algunas  líneas o versos. Solo De Rokha y Huidobro, que recuerde, le criticaron duramente, e  hicieron en  vida y  en Chile, fuertes comentarios. Sì, también Braulio Arenas, un surrealista que  Bretón dijo desconocer en su momento, porque ese movimiento no existía en Chile.
Gonzalo Rojas dijo antes también  sobre Neruda  a la BBC: “Y lo recuerdo como una figura, ¿qué le diría?, especial, especialísima, con su tono, con su modo, con su gracia, y también con su ironía. Mire, no hay dos, ni tres, ni 25 Nerudas. Hay un solo Neruda, eso quiere decir un solo sistema imaginario, llamado Neruda”.
Parra y  Rojas se tropezaron entre ellos en búsqueda del cetro nerudiano, mientras el Vate vivía y bateaba. Se dieron sus trompadas feroces y luego, años después, se reconciliaron. En Visor 2000, me entero, en el libro de Rojas: Metamorfosis de los mismo, està el poema Gracias y desgracias del antipoeta, con el cual Rojas contesta  un artículo de Parra donde dice que se ha rokehizado, por Pablo de Rokha. Parra había desplazado a Rojas  del escenario de primer orden  de la poesía chilena. Cada poeta afila su propia hacha. Es lo que pude constatar años después. Aquí y en la quebrada del ají.

 Neruda hablaba de una poesía de utilidad pública y sabìa a que se exponía, supongo. Algunos de sus detractores  recitaban sus poemas de Residencia en La Tierra o 20 Poemas de Amor, como el Credo.
¿Què sería de la poesía chilena sin Neruda? Es una buena pregunta. De alguna manera, Parra se la hace irónicamente. Pero no deja de tener razón.  ¿Tendríamos antipoesía?  Y que sucederìa con América latina y el  habla castellana. No es el único, ni el primero, ni el último. Pero son 50 años de Poesía nerudiana ininterrumpida, viva, más cerca de la sangre que de la tinta.

DEL EPILOGAR NERUDIANO

ISLA NEGRA: la hora de la verdad

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El pueblo chileno, la historia, los lectores de Neruda, esperan que la exhumación de su cadáver, que reposa en Isla Negra frente al mar Pacífico, arroje resultados concluyentes para saber a ciencia cierta,  si murió de manera  natural o fue asesinado. En un máximo de 90  días, 12 expertos revelarán a Chile y el mundo, sus investigaciones, y según los primeros indicios, los restos se encuentran en buen estado, 40 años después, para iniciar su investigación.
Neruda, Isla Negra, Chile  y  su poesía vuelven a ser memoria viva y noticia, con la presencia de un centenar de periodistas venidos de distintas partes del mundo a cubrir un evento singular que busca esclarecer la verdad y hacer justicia.
La Manu Militari recorrió Chile de Norte a Sur y también incluyó otros países, Estados Unidos, Argentina,  donde vivían exiliados personajes incómodos para la dictadura, como los asesinados Orlando Letelier (Washington) y el matrimonio Prats (Buenos Aires).  En Italia, Roma atentaron contra el matrimonio Leighton  ambos quedaron inválidos de por vida. Por ello, el caso Neruda está dentro de esas posibilidades, conociendo la historia criminal del régimen castrense.
Nada de esto es literatura y menos poesía, son los hechos escalofriantes de una fría prosa para un libreto que se repitió a lo largo de la geografía nacional. Los encargos de la muerte, siempre son tenebrosos, impactantes y miserables, en cualquier época y lugar.
¿Qué nos revelará la ciencia? Sin memoria histórica un pueblo se olvida de si mismo.